|

Diabetes
La
tuberculosis
La Piel: Cuidados
Citología
El cuidado de los pies
Cuidados con el
corazón
Acne
La
hipertensión arterial
Hacer
la siesta ayuda a:
El
alcohol, mas daños que...
Yoga,
una alternativa
Algo
sobre la Gripe
El
cerebro también se infarta
Líquidos
y Bebidas
Enfermedades
Comunes
Visión
y Audición
La
Anestesia, Informe
Fumar,
problema de Salud
Primeros
Auxilios
|


>LA VIDA MODERNA PARECE
ESTAR DISEÑADA PARA QUE LAS PERSONAS SEAN MÁS EFICIENTES, PRODUCTIVAS Y
ATRACTIVAS, EVITANDO QUE MIREN A SU INTERIOR. A TRAVÉS DE LA MEDITACIÓN
SE LOGRA CALMAR LA MENTE Y ENCONTRAR PAZ.

Cortar el cordón umbilical en el que para algunos se ha convertido el
blackberry, olvidarse por 15 minutos del informe 'que para ayer es
tarde' o no encender el televisor de manera automática apenas se pone un
pie en la casa, y sí conectarse con el 'yo interior', es algo que para
muchos, además de imposible, es absurdo.
¿Para qué?, se preguntan. La verdad es que aunque no queramos
escucharlos, la mente y el cuerpo nos piden a gritos: 'no más agendas
copadas', 'no más pitos en los trancones', 'no más afán desmedido por
hacer más plata y poder comprar más', 'no más estrés', 'no más
ansiedad', 'no más malgenios ni tensiones'... Y ahí es cuando la
meditación dice: "¡Aquí estoy yo!".
De acuerdo con el médico bioenergético Santiago Rojas, la meditación se
define como una práctica de la mente consciente que, partiendo de la
observación, llega a la concentración profunda hasta alcanzar un estado
de vacío de pensamientos.
La intención de esta técnica es apagar el pensamiento consciente para
percibir fuentes de información más sutiles, niveles más profundos de la
mente. Es, en otras palabras, el camino que permite acceder al sentir
desde la razón, la puerta de entrada a lo más profundo del corazón, el
lugar más sagrado del mundo y en el que realmente se encuentra el
equilibrio y la felicidad que se han estado buscando, por ejemplo, en
el dinero.
Mediante su práctica, explican sus seguidores, es como si se abriera una
llave por donde fluye una energía que tiene el poder de cambiar la
percepción de las cosas. Algo parecido a cuando la gente se enamora. No
significa transformar lo que está afuera, sino la manera de enfrentarlo,
de construir las relaciones, de percibirse a sí mismo y a los demás. La
meditación no empuja a salir de la vida que se tiene, sino a vivirla más
conectada con el amor, la tranquilidad y la paz. El mundo sigue igual,
lo que cambia es la manera de vivirlo.
¡ALTO! CINCO SENTIDOS

"Meditar es dejar de conectarse con los sentidos, que viven apuntando al
mundo exterior, para conectarse con el interior. Cuando esto se hace, se
encuentran estados distintos a los que conducen los sentidos, como por
ejemplo, el silencio y el amor", agrega Roberto Cuéllar, filósofo e
historiador, experto en Reiki y Sanación Pránica.
Es conectarse con Dios, oírlo dentro de sí mismo a través del silencio,
pero entendiendo a 'Dios' como una vivencia interna y un estado de amor
que no tiene religión. "Es rendirse ante esa presencia trascendental que
existe en cada ser humano", enfatiza el filósofo.
Al conectarse con el mundo interno y desconectarse del externo, aquel
que genera estrés o ansiedades posible ver lo que pasa afuera con mucha
más tranquilidad y enfrentar la vida de una manera más serena.
Aunque el mundo actual promueve resultados inmediatos y todo lo quiere
para ya, en la meditación es distinto. Es un proceso en el que cada
persona avanza de acuerdo con su dedicación. A la gente le cuesta
trabajo no poder encontrar esa paz o tranquilidad a la semana de estar
meditando cinco minutos al día, porque es algo que requiere paciencia y
disciplina, así como entender que sus resultados se ven a largo plazo,
pero que perduran eternamente. "Es necesario ser perseverantes y
comprender que se está cambiando la forma de ver la vida", opina
Roberto.
La meditación es el momento de soltar el trabajo, los hijos, la plata,
las preocupaciones y las responsabilidades. Es dejar a un lado todos
los apegos, sean malos o buenos. "El silencio es sanador cuando, como en
la meditación, es verdadero, porque tranquiliza el ruido interior. Es la
cura para la ansiedad y la amargura", completa Claudia Quiñones,
coordinadora de la Comunidad para la Meditación Cristiana en Colombia.
Una sesión empieza por la desconexión o el quitar la tensión de cada uno
de los sentidos y, posteriormente, de la mente.
CLAVES PARA NO FALLAR EN EL INTENTO

Meditando. La idea es crear una rutina diaria para meditar,
ojala en el
mismo tiempo y espacio, para que se convierta en un hábito tan
importante corno bañarse o comer. La práctica, corno en todo en la
vida, hace al maestro.
Preferiblemente en la mañana. Antes de la salida del sol, porque a esa
hora la atmósfera está menos cargada de corrientes de pensamientos. Las
mejores horas para meditar son durante la salida y la puesta de sol,
pues las energías Ying y Yang están más equilibradas.
Breve, pero efectivo. Es mejor meditar atentamente por cinco minutos
que destinar media hora a dormirse o a pensar en los problemas. Amplíe
el tiempo de duración poco a poco. Practicando 15 minutos, cinco días a
la semana, durante dos meses, estaré muy cerca de aprender a meditar.
Relajado. No pelee con la mente, no intente controlarla; más bien
observe, no haga juicios y disfrute.
Paciencia. Deje el afán a un lado. La verdad es obtenida a través de la
entrega, no de la lucha.
Término medio. Si se relaja demasiado puede dormirse y esa no es la
idea, porque meditar es ir hacia un estado superior de conciencia. Y si
esté muy alerta, despertará cierta tensión, lo que disminuirá su grado
de relajación. Encuentre un sano término medio.
No busque resultados. No intente llegar a ninguna parte, no cree
expectativas. La mente siempre espera alguna cosa, intenta adelantarse y
trata de conseguir algo a cambio. La idea es liberarse de las
expectativas y meditar por el solo hecho de hacerlo y no para conseguir
alguna cosa.
BENEFICIOS VARIOS

Por siempre joven: se pone freno al desbalance hormonal que no solo está
asociado con el estrés sino que acelera el envejecimiento.
Menos estrés: en los practicantes de la meditación, los niveles de
cortisol y adrenalina, hormonas generadas en momentos de estrés, son
mucho menores.
Los mecanismos para manejar la tensión tienden a ser superiores en los
meditadores, porque aprenden a reducir la ansiedad y a aquietar la
mente.
Yo me acepto: la meditación ¡leva a la auto-aceptación y a asumir la
vida de una manera más sensata, honesta y amorosa.
Se empieza a sentir que se forma parte de un mundo en el que cada
persona y ser son iguales; entonces se genera un cambio importante en la
manera de relacionarse con los demás.
Desintoxica la mente: los investigadores norteamericanos. Richard.
Davidson y Daniel Goleman lograron evidenciar que la práctica de la
meditación budista afecta positivamente el cerebro en su lóbulo frontal
izquierdo, donde residen las emociones positivas, minimizando a su vez
la actividad de zonas cerebrales que potencian los sentimientos
contrarios.
Así se logra desintoxicar la mente y la emoción de una manera profunda y
verdadera, y se evita contaminarse de emociones y pensamientos tóxicos.
Se mejora la relación con el tiempo: se logra relacionarse con el tiempo
de una manera diferente y éste se empieza a manejar de una manera más
adecuada, libre de la tensión y el estrés que caracterizan al hombre
moderno.
PASO A PASO

Para empezar a. meditar, destine 5 ó 10 minutos al día para no ver TV,
estar en silencio y conectarse con su respiración. "El hecho de tener la
voluntad para apagar todos los estímulos externos es un buen comienzo",
agrega Roberto. La idea, por supuesto, no es creer que se está
meditando, cuando en realidad se está 'reflexionando' sobre los
problemas o sobre lo que hay que hacer al día siguiente.
Entonces, ¿cómo lograr que en la cabeza no sigan dando vueltas las miles
de ideas y pensamientos que surgen a cada instante? Además de ponerse
ropa cómoda, tenga en cuenta el siguiente paso a paso para aprender a
meditar:
1 Relax total: observe lo tenso(a) 1 que suele estar y prepárese para
soltar esos Venenos' en el cuerpo y el alma. Para aprender a relajarse,
puede repetir el siguiente ejercicio varias veces al día: deje sus
labores, diríjase a una habitación y acuéstese en el piso o sobre una
cama con los brazos y piernas relajados; imagínese que se sumerge en un
océano de luz y quédese allí unos minutos. Cuando se levante, se habrá
recargado.
Otra alternativa es pararse frente a una ventana y, con los brazos
abiertos, respirar profundamente, imaginándose que inhala luz y exhala
sus tensiones; repita varias veces. Después, visualice que la luz
circula a través de todas sus células y órganos y, al exhalar, permítale
salir para iluminar al mundo entero. Es más fácil pasar a un estado de
bienestar si el proceso de 'desaceleración ha comenzado antes de empezar
a meditar.
2 Busque un lugar tranquilo: esto no significa, necesariamente, un
bosque al lado de una cascada. Para meditar, destine un espacio pequeño
de la casa, una especie de rincón de luz. Allí puede poner plantas o
flores naturales y, si lo prefiere, incienso y velas. Este lugar se irá
llenando de sus pensamientos y sentimientos, y notará, a medida que pasa
el tiempo, que cuando medita allí le es más fácil acceder al mundo
interno.
Si es una persona muy 'auditiva', puede acompañar su meditación con
música relajante. "Cuando se inicia en esta práctica, es importante que
el lugar sea tranquilo, sagrado y visualmente agradable. Después de un
entrenamiento más largo, éste deja de ser importante y es posible
meditar en cualquier sitio", explica Roberto, quien -vivió en un ashram
en India.
MEDITAR. ES LOGRAR QUE LAS EMOCIONES Y LA MENTE GUARDEN SILENCIO PARA
PODER ESCUCHAR LA VOZ INTERIOR, LA VERDADERA FUENTE DE SABIDURÍA, VERDAD
Y AMOR.
3 Bienvenida sea la comodidad: usted no puede meditar si está incómodo,
le duele una rodilla o se le durmió una pierna, así que adopte una
postura cómoda. No se acueste, porque podría dormirse. Una pose muy
común es sentarse en una silla con la espalda recta y la cabeza con el
mentón ligeramente inclinado hacia adelante. Si le resulta agradable
sentarse en el piso sobre un cojín, con las piernas cru¬zadas, en
posición de loto o medio loto, también es una buena alternativa.
4 Cierre los ojos: para ayudarle a su mente a ponerse en blanco
gradualmente.
5 Respire naturalmente: antes de empezar la meditación, observe su
respiración. No le imponga un ritmo específico; sólo respire tranquilamente, pero tratando de que sea profunda y natural. Permita
que su atención se centre en cómo fluye el aire por su cuerpo. Respirar
a través de la nariz es más saludable, notará cómo su abdomen se
extiende y el diafragma empuja el aire hasta el fondo de los pulmones,
lo cual lleva una buena dosis de oxígeno a la sangre y al cerebro, y
permitiendo mayor relajación.
Realice cuatro lentas y profundas inhalaciones a través de la nariz y,
mientras lo hace, concéntrese en ese aire que entra al cuerpo y le llena
de energía y poder. La idea es soltar, con cada exhalación, aquello que
le preocupa, limita o aprisiona. Es quedarse en contacto solamente con
la vida, sin pensamientos, emociones o acciones.
6 Relaje cada músculo, uno por uno: sin afán; toma tiempo relajarse
completamente y debe hacerlo paulatinamente. Empiece por la punta de los
pies y vaya subiendo hasta llegar a la cabeza.
7 Concéntrese: es muy posible que cuando quiera meditar comience a
pensar en el recibo de la luz o en la reunión del día siguiente; de ahí
la importancia de aprender a mantener la mente en el lugar que conscientemente usted le destina.
La técnica consiste en observar el pensamiento que viene a la mente sin
-resistirse ni pelear con él, sino simplemente observarlo y
descartarlo, y volver al foco de atención. Si quiere desarrollar -el
poder de la concentración en la vida diaria, observe un lugar y luego
trate de recordar lo que vio, incluyendo todos sus detalles. O cuando
escuche música, sumérjase en la canción sin pensar en otra cosa y trate
de diferenciar sus diferentes sonidos.
8 Enfoque la atención: en una imagen, una palabra, una frase... Esto
para hacer un corte en la corriente de pensamientos y conseguir el
silencio interior. Visualice un lugar tranquilo, un paisaje confortable,
respire y descanse. Puede conectarse, también, con el movimiento de su
cuerpo al visualizar una esfera de luz que sube y baja desde el
entrecejo hasta el coxis, al ritmo de su respiración.
9 El salto al vacío: el punto culminante en la meditación tiene lugar
cuando se alcanza el vacío, o esa zona neutra de la conciencia que
permite el contacto con la dimensión divina de cada uno.
Una vez haya adquirido cierta habilidad para meditar, sería aconsejable
extender esa práctica a la vida cotidiana. Así, por ejemplo, si está
lavándose las manos, preste total atención a la experiencia: al olor
del jabón, al contacto del agua con las manos, a los movimientos...
Cuando camine por la calle, observe meditativamente la experiencia sin
juzgar, sin etiquetar, sólo observar y buscar el silencio de la mente a
través de la atención.
"Cuando se empieza a meditar de manera más profunda deja de ser una
actividad exclusiva de un momento", concluye Roberto Cuéllar.
SI UNA PERSONA TIENE UN ESPEJO Y SE OBSERVA DESPUÉS DE SALIR DE UNA
MEDITACIÓN, VA A NOTAR EL CAMBIO. ASÍ COMO EL AMOR, EL CONTACTO CON EL
ALMA NO SE PUEDE ESCONDER, ES EVIDENTE PARA SÍ
MISMO Y PARA LOS DEMÁS.
Fuente:
Revista Nueva - Vanguardia
Liberal.
Puede el dinero comprar la felicidad
Como recuperar su autoestima en 10 pasos
¿Como
esta su nivel de felicidad?
Entre los 20 y los 30 se es mas feliz
¿Por que no somos capaces de ser felices?
Cuanto cuesta perdonarse a si mismo
Test:
Evalúe su estado de animo
Consejos para
meditar
Salud y
Autoestima van de la mano
El humor en la evolución del ser humano
El acoso por
la perfección
Mandamientos
de un perdedor
Civilizado o completo cavernícola
Golpe bajo al Ego
Descubra su
misión en la vida
|